El finde pasado volvimos con la intención de pillarla de sorpresa, así por la mañana temprano que es cuando mas mola.
A primera hora volviamos a estar sus pies y antes de que se diese "de" cuenta ya estábamos sobre ella. Al principio se hizo la remolona y parecía que no estaba por la labor, pero poco a poco se fue animando. Nos íbamos desliando por su lomo mas bello ante la atenta mirada me su amiga niebla que por momentos pensamos que tendríamos que hacer un cuarteto y para tanto ya no dábamos. Al cabo de una rato y sin darnos cuanta ya estaba. Nos habíamos hecho con ella, mejor dicho ella se dejo hacer, para que negarlo. Agradecidos y después del pitillito de rigor nos fuimos a celebrarlo y a comentar la jugada “como buenos machotes que somos”.
Al día siguiente nos fuimos a escalar a una escuelita mu chula que hay al lado de Oviedo, Otura, merece la pena, muchas vías y grados bajos vamos una gozada.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada